Este verano encontré alguien que en diez días me hizo olvidar mi pasado. Por desgracia, volví a la realidad. Ahora 2500 km. nos separan y quiero contar nuestra historia mediante este blog, el que sin ninguna esperanza desearía que él leyera y sepa lo que sentí en ese tiempo. Ayudadme a conseguir mi deseo, os lo ruego.

domingo, 25 de agosto de 2013

Nuestra primera conversación.

Yo soy tímida por naturaleza, y si un chico me gusta, más aún. Él era muy simpático con todo el mundo, pero a la hora de enfrentarse a una conversación conmigo (corta, porque mis padres esperaban para cenar) la timidez que le causaba mi presencia lo dificultaba. Yo siempre iba con mi madre a elegir la comida, y ella era la encargada de sacar el tema, hablando siempre de la comida que había en ese momento. Pues el objeto de nuestra primera conversación fueron unas "papas" que me apetecían para cenar; mi madre le pidió consejo sobre cuales eran las mejores, ya que como él era canario entendía de esto. Después de aconsejarnos, reivindicó que los buenos productos de su tierra los usaban para la exportación a la Península, y yo repliqué con que a Madrid, ciudad de la que yo soy, no llega ninguno de esos productos en perfectas condiciones. Cuando ya me marchaba con mi madre, otro cliente del hotel dijo, literalmente: "¡No te quejarás de lo bien que estás aquí!" A lo que él contestó, refiriéndose a mí: "Ya ves, atendiendo todo el día a chicas guapas!"

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